Cada verano, en cuanto los colegios cierran y la mayoría de las familias se enfrenta al puzle de qué hacer con los niños en julio, Buen Consejo abre su campamento de verano. Es un campamento que dura el mes de julio entero, está pensado para niños de educación infantil y primeros años de primaria, y combina todo lo que un peque necesita en estas fechas: jugar mucho, moverse, descubrir cosas nuevas y descansar de la rutina escolar sin perder estructura.
Resuelve un problema muy real: la conciliación de los meses de verano cuando los abuelos no están disponibles, los padres no han podido juntar tantas vacaciones o, sencillamente, se quiere ofrecer al niño un plan rico y bien acompañado. Pero también resuelve algo menos evidente: que el verano no se convierta en pantallas, aburrimiento y cambios bruscos de ritmo.
Está abierto a familias del centro y a familias externas. De hecho, una parte significativa de quienes acaban escolarizando con nosotros nos descubre por primera vez precisamente a través del campamento de verano.
Cómo funciona
El campamento arranca en cuanto terminan los colegios (habitualmente a finales de junio) y se extiende durante todo julio. Las familias pueden contratar quincenas o el mes completo, en función de su organización.
El horario sigue el ritmo amplio del centro, con flexibilidad para entradas y salidas. Cada día está organizado en bloques de actividad alternando momentos más activos, momentos creativos, juego libre, comida y descanso. Las propuestas son temáticas: cada semana tiene un hilo conductor que da continuidad y permite a los niños profundizar.
La oferta de actividades es amplia y rota a lo largo del mes. Incluye:
- Cocina: recetas sencillas de verano, manipulación de alimentos, técnicas básicas como cortar, mezclar, amasar o espolvorear.
- Actividades de experimentación: agua, hielo, mezclas seguras, materiales cotidianos.
- Música, movimiento y expresión corporal.
- Expresión plástica y manualidades: pintura, collage, reciclaje creativo, motricidad fina.
- Actividades al aire libre: deportes adaptados, gymkhanas, juegos populares de toda la vida.
- Cuentacuentos con guiñol y marionetas.
- Talleres temáticos específicos por semana.
- Cuidados de animales con la colaboración de Escuela Animalia, empresa educativa especializada con la que trabajamos durante el curso.
Comen y descansan en el centro, en sus aulas y espacios de siempre, lo que da seguridad a los más pequeños. La proporción adulto/niño se mantiene baja, como durante el curso.
Para quién está pensado
El campamento está pensado para niños desde aproximadamente 1 año hasta los 6, agrupados por edades para que las propuestas se adapten a su momento evolutivo. Encaja especialmente bien en:
- Familias del centro que quieren dar continuidad a la rutina de su hijo durante julio sin sumar transiciones extra.
- Familias del barrio cuyos hijos terminan el colegio en junio y necesitan un plan de calidad para julio mientras los padres siguen trabajando.
- Niños pequeños que aún no se sienten cómodos en campamentos masivos: aquí encuentran un entorno conocido, grupos reducidos y caras familiares.
- Hermanos de alumnos del centro: aunque ya estén en primaria, pueden encontrar plaza en los grupos mayores.
- Familias que quieren aprovechar el verano para reforzar la socialización, el lenguaje (también en inglés, con el equipo bilingüe del centro) y la autonomía.
Las plazas son limitadas por grupos de edad. Como solemos llenarlas antes de mayo, conviene avisar pronto.
Lo que vas a notar
A los pocos días del inicio, el cambio más evidente es que el niño llega contento por la mañana y vuelve cansado, pero satisfecho, por la tarde. No hay esa tensión de “campamento extraño con gente que no conoce”: el espacio le es familiar (si es alumno) o le ha sido presentado con calma (si viene de fuera).
En casa veréis menos pantallas, más relato espontáneo de lo vivido (“hoy hemos hecho hielo de colores”, “hemos visto un conejo de Animalia”) y mejor sueño nocturno. La actividad física diaria, el aire libre y la estructura clara hacen que los niños lleguen genuinamente cansados a la cama.
Para familias del centro, julio se convierte en una prolongación natural del curso en clave más relajada: el niño no rompe su rutina, mantiene el contacto con sus educadoras y sigue desarrollando hábitos. Para familias externas, suele ser una experiencia tan positiva que muchos terminan preguntando por la admisión para el siguiente curso.
Y para los padres, hay un beneficio que no aparece en el folleto: tranquilidad real durante las semanas más complicadas del año laboral.
Cómo lo trabajamos en Buen Consejo
Hay una decisión que define este campamento: lo dirige el mismo equipo educativo que acompaña a los niños durante el curso. No contratamos personal externo para verano. Son las educadoras de siempre, con su formación, su mirada y su trato.
Esa continuidad emocional es crítica para los más pequeños y es una garantía de calidad para las familias externas. El proyecto educativo (metodología activa, lúdica, inspirada en Montessori) se mantiene en julio. Y se apoya en alianzas que ya conocemos durante el curso, como Escuela Animalia para la parte de cuidados de animales. Conoce al equipo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo empieza y cuánto dura el campamento? Empieza en cuanto terminan los colegios (final de junio según calendario) y se prolonga durante todo el mes de julio. Se puede contratar por quincenas o el mes completo.
¿Cuánto cuesta? El precio se detalla en visita o por teléfono. Depende del formato (quincena o mes completo), si es familia del centro o externa, y de las opciones de horario. Consulta también ayudas y precios.
¿Hace falta ser alumno del centro para apuntarse? No. El campamento está abierto a familias externas, dentro de la disponibilidad de plazas. Es una buena forma de conocer la escuela.
¿Para qué edades es? Desde aproximadamente 1 año hasta 6 años. Trabajamos con grupos por edad para que las actividades se adapten al momento evolutivo de cada niño.
¿Qué horario tiene? Mantenemos un horario amplio compatible con jornadas laborales completas, con flexibilidad de entradas y salidas. Lo concretamos según necesidades de cada familia.
¿Cuándo conviene reservar plaza? Las plazas son limitadas y suelen llenarse antes de mayo. Cuanto antes te apuntes, más opciones de elegir formato y grupo.
Cómo apuntarse
Para reservar plaza lo mejor es contactar a partir de febrero o marzo, aunque atendemos consultas durante todo el año.
Puedes llamar al 913 57 12 79 o al 686 14 62 58, escribir a eibuenconsejo@eibuenconsejo.com o pasar por la escuela en C/ Hiendelaencina, 10 (Aravaca, Madrid). También puedes usar el formulario de contacto. Te enviaremos información detallada de fechas, formatos y tarifas, y bloqueamos la plaza en cuanto formalices la reserva.