En Buen Consejo contamos con un equipo multidisciplinar in-house especializado en psicología infantil, psicopedagogía y logopedia. Es un servicio profesional integrado en el propio centro, con amplia experiencia en el diagnóstico y tratamiento de dificultades del aprendizaje, del lenguaje, de la atención y de la voz en niños pequeños.
Es un servicio que resuelve un problema muy concreto: cuando una familia detecta que algo no termina de funcionar (su hijo no habla como debería para su edad, le cuesta concentrarse, hay sospecha de dislexia, hay un problema de voz, hay regresiones que no entiende), suele encontrarse con un recorrido largo y fragmentado entre el pediatra, profesionales privados y el colegio. Aquí ofrecemos un único equipo coordinado que evalúa, diagnostica, interviene y se comunica con los demás agentes implicados.
El servicio está abierto tanto a familias del centro como a familias externas cuyos hijos no asisten a Buen Consejo. La consulta privada es perfectamente posible y, de hecho, una parte significativa de los casos atendidos son familias del barrio que llegan por recomendación.
Cómo funciona
El proceso de trabajo está claramente estructurado y se aplica a todos los casos, adaptando los tiempos a la edad del niño y a la naturaleza de la consulta:
- Evaluación inicial. Recogida de motivo de consulta, entrevista con la familia, observación clínica del niño, aplicación de pruebas estandarizadas adecuadas a la edad y al área a valorar (lenguaje, atención, lectoescritura, voz, área emocional).
- Diagnóstico y devolución a la familia. Se explica con claridad qué se ha encontrado, qué significa y qué no significa.
- Informe escrito. Documento detallado que la familia puede compartir con el pediatra, el colegio o cualquier otro profesional implicado.
- Intervención individualizada. Sesiones con el especialista correspondiente (logopeda, psicóloga, psicopedagoga) con un plan de trabajo concreto y revisable.
- Pautas a los padres. Estrategias prácticas para casa que sostienen y refuerzan lo trabajado en sesión. Sin pautas en casa, la intervención avanza la mitad.
- Coordinación con centros educativos. Comunicación con el colegio del niño (orientadora, tutora, especialistas) y con el pediatra cuando es necesario, para que todos remen en la misma dirección.
Las sesiones se desarrollan en el propio centro, en espacios pensados para la atención individual. La frecuencia depende del caso (semanal lo más habitual) y los plazos de revisión se acuerdan con la familia.
Trastornos y dificultades atendidas:
- Trastornos del lenguaje y habla (retrasos del habla, dislalias, tartamudeo, retrasos del lenguaje).
- TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad).
- Dislexia y otras dificultades de lectoescritura.
- Trastornos de la voz.
- Dificultades de aprendizaje generales.
- Acompañamiento en momentos sensibles (adaptación escolar difícil, separaciones, llanto persistente, regresiones en sueño o alimentación).
Para quién está pensado
El servicio está pensado para familias con niños desde los primeros meses de vida hasta los primeros años de primaria que se encuentran en alguna de estas situaciones:
- El niño no balbucea o no inicia palabras a la edad esperada, o tiene un vocabulario muy reducido para su edad.
- Se sospecha TDAH o se ven dificultades de atención que están afectando al cole o a la familia.
- El colegio ha mencionado dislexia o dificultades de lectoescritura.
- El niño tiene dificultades de voz persistentes (afonías frecuentes, voz muy ronca).
- Hay una regresión marcada en sueño, alimentación o conducta que la familia no sabe cómo abordar.
- La adaptación escolar está siendo especialmente difícil y se prolonga más de lo razonable.
- Existe una preocupación que esté restando calidad de vida a la familia, aunque no sepa muy bien cómo nombrarla.
También atendemos consultas preventivas. No todo es diagnóstico: a veces una valoración da claridad y descarta sospechas. Eso ya es valioso.
Lo que vas a notar
Lo primero que cambia es la incertidumbre. Muchas familias llegan con dudas que llevan meses dando vueltas. Tras la evaluación y la devolución, hay nombre, hay marco y hay un plan. Eso, de por sí, alivia.
Si se inicia intervención, los avances dependen del caso. En logopedia los progresos suelen verse en pocas semanas: una dislalia que se corrige, un vocabulario que crece, una construcción gramatical que se ordena. En TDAH y dislexia los plazos son más largos pero los cambios se notan en el día a día: el niño se frustra menos, aguanta mejor las tareas, recupera autoestima académica.
Las familias también notan que dejan de gestionar solas el caso. La coordinación con el colegio, las pautas concretas para casa y el informe escrito convierten un problema difuso en un proyecto concreto con responsables claros.
Y, sobre todo, los niños empiezan a moverse mejor en su entorno: hablan con más seguridad, se relacionan mejor, viven la escuela con menos tensión. Cuando una dificultad temprana se aborda bien, el niño no carga con ella en los años que vienen.
Cómo lo trabajamos en Buen Consejo
Que el equipo sea interno y coordinado es la diferencia clave. La psicóloga, la logopeda y la psicopedagoga se hablan entre sí, comparten observaciones y construyen un plan común cuando un caso lo requiere. La maestra de audición y lenguaje aporta otra mirada técnica.
Para las familias del centro, además, hay una ventaja añadida: si una educadora detecta algo en el aula, puede hablarlo directamente con el equipo, derivar internamente y empezar la valoración sin que la familia tenga que arrancar el proceso desde cero. Conoce al equipo y nuestro proyecto educativo.
Para familias externas, el modelo es el mismo: equipo accesible, atención cercana y comunicación constante con el colegio del niño.
Preguntas frecuentes
¿Mi hijo tiene que ser alumno de Buen Consejo para acceder al servicio? No. Atendemos familias del centro y familias externas. Una parte importante de las consultas son privadas, de niños que están escolarizados en otros centros del barrio.
¿Cuánto cuesta una valoración? El coste de la evaluación inicial y de las sesiones de intervención se detalla en una primera llamada o visita. Cada caso requiere unas pruebas distintas, por lo que el presupuesto se concreta tras la primera entrevista.
¿Cuántas sesiones suele necesitar mi hijo? Depende totalmente del caso. Algunas dislalias se resuelven en pocos meses; un acompañamiento por TDAH o dislexia suele requerir un trabajo más sostenido. Tras la evaluación se propone un plan con plazos de revisión.
¿Coordináis con el colegio de mi hijo? Sí. La coordinación con el centro educativo (tutora, orientadora, especialistas) forma parte del servicio. También con el pediatra cuando es necesario.
¿Desde qué edad atendéis? Desde los primeros meses de vida. La intervención temprana es especialmente eficaz, y muchos motivos de consulta (lenguaje, regulación, alimentación, sueño) tienen mejor pronóstico cuando se abordan pronto.
¿Las sesiones son con el niño solo o estoy yo presente? Depende de la edad y del trabajo. En niños pequeños, los padres suelen estar presentes en parte de la sesión. En cualquier caso, siempre hay devoluciones periódicas y pautas concretas para casa.
Cómo apuntarse
Para una primera valoración lo más práctico es llamar y describir brevemente el motivo de consulta. Te orientamos sobre el especialista adecuado (psicología, logopedia o psicopedagogía) y te proponemos una primera cita.
Puedes contactar en el 913 57 12 79, en el móvil 686 14 62 58, escribir a eibuenconsejo@eibuenconsejo.com o usar el formulario de contacto. Estamos en C/ Hiendelaencina, 10 (Aravaca, Madrid). Una valoración inicial no compromete a nada y, en muchos casos, es lo más útil que puedes hacer ahora mismo por tu hijo.